Soy mujer a orillas de alivios, mujer de primaveras. Soy mujer en los primeros rayos de luz, tras la entereza. Mujer de silueta venus que me sigue
y me abate. Mujer en la garganta, en los besos que entrego, y en los que no, en
la esencia de mi aroma, soy tarro de miel en contención que, a la noche,
desvela de ganas. Soy mujer en estrella que nace y lleva mi nombre. Mujer cuando, al tocarte,
mis manos son mujer que acarician el fuego y la escarcha.
Soy mujer, temblor en la certeza y en la duda. Soy mujer.
Soy mujer, aquí y allá. Mañana, pasado y ayer.
Soy hoy. Aunque tú no estés, soy mujer.
Aunque no haya nadie.
