Al quiebro en mis entrañas, en segundos, entrada en ese túnel
conocido de materia oscura, revestido de dudas, sucediendo a la velocidad de la
luz.
Un NO resabiado, insistente y feroz. Al que siguen sus perpetuos ecos.
Vértigo doloroso ………y salir.
Bandeja de autoengaño. Sin
recalo, sin credibilidad, tan necesaria para mitigar mi traición. Y vuelta a
empezar.
Huyendo de ti, huyendo de mi, sin dejar de intentarlo…..equivocadamente.
