Vuelven
tus hojas a esgrimir señales en tu lengua,
vuelve
tu sonido a mecer mi silencio ligado al aire y su destino.
Cuestión
de piel, sudor y bálsamos
diada
de almas salvajes
no
hace tanto; mujer hecha bruma aguardando.
¡A
que distancia queda hoy ese canto!
Vuelve
tu ramaje a componer versos de aliento, de continuidad
pecíolos
ensamblando tus hojas en familias primarias,
acariciando
la piel aniñada, de esta que te siente,
invadida,
llena, embriagada.
Sentido
de ser y pertenecer, es mirarte y quererte,
es
verte y conectarme contigo, en la divina presencia de tu figura,
así
continuemos por la senda imaginaria de nuestras propias vidas.
Distingo
en tu susurro a la que me habita y
siempre he sido.

Y florece una nueva primavera después de un gélido invierno! Te quiero!
ResponderEliminarUna nueva primavera completa de amor,respeto y admiración. Todo está conectado Sergio,aunque a veces, aún me sorprende. Yo también te quiero.
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