A veces, sólo a veces, me da por faltarme al respeto y preguntarme qué le ocurre a este jodido mundo? De verdad? Tanta desnaturalización, manipulación, ceguera, de verdad?
Tengo ratos en los que falto a mi cita con mi esencia y me doy una vuelta con el SAI (Sistema Automático Insconciente) encendido, y me pierdo en el mundo exterior.
Me creo la individualidad, la protección y la competividad y la capacidad ajena de dañar. Me creo quedar por encima para vencer, la superioridad, el tener, la posesión. Me creo el que haya en el mundo alguien cuyo fin de su existencia sea cubrir mis necesidades, paliar mi soledad y mis carencias...hacerme feliz. Y que esa persona no sea yo. No seas tú. Me creo que el otro es más, o mejor o diferente. Creo en culpables y castigos, en justicia, en malos y buenos, en formalidades, convecciones, normas implícitas, deberías, debes, pecadores y santos.
Hay veces que pago el precio de mi energía vital y de mi amor propio, por darme un garbeo por lo aceptado, lo normal, lo lógico... Por mirarme desde fuera de mí, por vivir sin vivir en mí, que diría el poeta...
Para comprender que no soy más, ni mejor, ni diferente, que la vida es un continuo devenir, que necesito de tu mirada para ver mis profundidades, mis oscuridades y mis resistencias, que somos olas de un mismo mar, que ni salgo ni entro de mí misma porque soy parte de TODO, igualico que tú.
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